4. ¿Por qué precisamente el cristianismo debería inspirar una cultura global? ¿No podría también el Islam contribuir a ello? Es más, ¿no sería mejor construir una cultura global en la base de los principios éticos que comparten todas las grandes religiones?
En primer lugar, me parece importante afirmar que no existe una ética sin metafísica, o sea no hay una ética aislada; en ese sentido, la sociedad neutral —la neutralidad del Estado— es un mito. Cada Estado, cada sociedad, cada cultura se basa en una cierta visión del hombre, del bien y, en definitiva, de Dios. Cuanto más explícito sea ese fundamento, más capaces seremos de dialogar.
Por otra parte, como afirmó el Concilio Vaticano II y el Papa actual ha señalado repetidamente, el cristianismo no rechaza nada de lo que en otras religiones hay de verdad. Así, proponer el cristianismo como motivo inspirador de una cultura global no implica el rechazo total de otros motivos, sino más bien lo contrario.
Finalmente, creo que en ocasiones se tiende a olvidar que la cultura en que vivimos, y no me refiero sólo a la cultura europea, es ya —al menos en cierto sentido— un fruto del cristianismo. De hecho, esto mismo es algo que merece ser estudiado a fondo, y esperamos que lo sea en el contexto del Forum. En todo caso, antes de abordar el intento de crear una cultura global, debemos conocer nuestras raíces. Sólo después, para que sea fructífera en el presente y en el futuro, esa herencia cultural ha de ser actualizada.
5. ¿Cuál es el principal objetivo para los participantes del Forum? ¿Qué pueden aprender, qué impresiones pueden llevarse a sus países?
El Forum UNIV es una experiencia que no es fácil traducir en palabras. En todo caso, creo que el Forum 2010 puede servir, primero, para que adquiramos una nueva conciencia de las raíces de nuestra cultura, pues ellas son el suelo sobre el que hemos de construir el futuro. Luego, mencionaría como objetivos irrenunciables la amistad y la cooperación: los desafíos son globales, y por lo tanto también deben serlo las soluciones. En ese sentido, el Forum es algo así como una escuela... y quizá también un punto de ignición. Finalmente, señalaría la esperanza y el deseo de cambiar el mundo: si hoy los Estados se empeñan en defender una irreal neutralidad, los universitarios podemos ser esa minoría creativa que dé un nuevo rostro al mundo en que vivimos.
* Robert Weber (nacido 1977 en Bregenz, Austria) ha estudiado Derecho en Viena. Ha trabajado en el Instituto de Derecho Europeo de la Universidad de Graz. Actualmente está estudiando Derecho Canónico en Roma. |