UNIV 2008
Être, apparaître, communiquer : divertissement et bonheur dans la société
multimédia
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de recherche Bibliographie En el torrente de actividades cotidianas y urgentes que inunda cada
semana, se abren cada tanto, en el horizonte, espacios para el entretenimiento
y la diversión. A veces son visibles desde la distancia (vacaciones,
fines de semana...) y, por tanto, susceptibles de ser organizados con
previsión.
En otras ocasiones son tan solo pequeños islotes de tiempo, surgidos
de repente, en el caudaloso fluir de la jornada académica: ahí, entonces,
prima la improvisación. Son, en ambos casos, tiempos sin una ocupación
necesaria, predeterminada, de obligado cumplimiento. Tiempos abiertos
a la decisión, ámbitos en los que la libertad se vuelve tarea.

Las perspectivas de ocio audiovisual han multiplicado en los últimos
años el abanico de posibilidades para esos espacios. Una historia puede
comenzar en el cine y continuar después en un videojuego. El espectador
deja de ser un receptor pasivo y se convierte en protagonista. Desde
el momento en que coge los mandos será él quien decida lo que va a suceder
en escenarios y aventuras cada vez más espectaculares, donde la calidad
gráfica aspira a alcanzar a la del cine de animación.
Ya en la ciberesfera –el universo tecnológico que nos rodea– las posibilidades
se multiplican; y se produce una nueva revolución, porque el entretenimiento
conquista incluso los llamados tiempos muertos, como aquellos que dedicamos
al transporte: en el metro o en cualquier autobús público el número
de reproductores de mp3, iPod, o similares tiende a acercarse al de
pasajeros. Muchos de los electrodomésticos que hace pocos años se disputaban
el espacio en el dormitorio de un adolescente, ahora están saltando
a su bolsillo.
Además para quienes han crecido en el mundo del ocio tecnológico, la
ciberesfera es también escenario de nuevas posibilidades en las relaciones
sociales: entrar en internet es entrar en redes de amigos, parientes,
compañeros de clase u otras personas del mundo real. Su familiaridad
con la tecnología les permite comunicarse con igual facilidad enviando
un texto, corto o largo, o una foto, o videos realizados por ellos mismos,
nuevas versiones de canciones, listas de favoritos, obras multimedia...
Es indudable: ha crecido el espectro de posibilidades con un campo de
ofertas que compiten en atractivo e interés. Hay más donde elegir; pero
aún queda lo importante: acertar. La felicidad no puede ser algo que
sencillamente "me suceda", sino algo en lo que yo como ser libre tome
parte activamente. Soy yo quien creativamente descubro la norma que
he de aplicar, siempre con el riesgo de caer en un carpe diem sin grandeza,
en un paréntesis de simple evasión, distracción y fuga de la realidad
ordinaria.
El entretenimiento no es una efervescencia de espontaneidad sin consecuencias:
el cómo te diviertes dice mucho sobre el quién eres y el quién llegarás
a ser. En mis decisiones me juego mi vida, porque el modo de emplear
los espacios de diversión no son en absoluto intrascendentes: condicionan
la educación, la formación integral, que no es sino el despliegue armónico
y progresivo de todas las dimensiones de la persona. Logra ser feliz
aquel que, en medio de cada uno de los azares de la vida, alcanza a
dar lo mejor de sí mismo.
Contemplar el escenario actual del entretenimiento desde una mirada
humanística ayuda a tener una visión panorámica, que evita tanto el
alarmismo exagerado como la ingenuidad de infravalorar su incidencia:
como el navegante que, en pleno océano, cuando se acercan nuevas corrientes,
determina la posición del barco y traza la ruta adecuada pensando en
el puerto seguro al que desea arrivar.

La rencontre est aussi une occasion de connaître la ville de Rome, sur les trâces de l'histoire de l'Eglise dès les premiers siècles.
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