Trabajar en equipo

El trabajo en equipo está de moda y, desde hace ya tiempo, es crucial en el mundo de la empresa. Es cada vez más frecuente que en los procesos de selección de personal se pida a los candidatos que se dividan por grupos y resuelvan la tarea que se les ha asignado. Virtudes y actitudes tan importantes como la comprensión, la afabilidad, el servicio, la paciencia, saber escuchar, la humildad, no querer llevar siempre la razón, la puntualidad, el orden, la responsabilidad, etc. son necesarias para que el trabajo en equipo funcione. Todos hemos tenido experiencia de esto.

Uno de los atractivos de las comunicaciones es que ofrece la oportunidad de trabajar en equipo en un contexto distinto al de un trabajo académico o una entrega de clase. Las comunicaciones ofrecen un espacio de colaboración y diálogo intelectual, para poner en común las preocupaciones e intereses sobre las grandes cuestiones, para tomar conciencia de la propia responsabilidad en mejorar el mundo en que vivimos y de los posibles modos de hacerlo. Tan importante es elegir a los componentes del grupo (entre 2 y 6) como al profesor o profesores que orientaran la comunicación.

Al elegir los componentes del grupo:

  • Se debe pensar en quiénes pueden aportar perspectivas diversas que enriquezcan el diálogo.
  • Se debe decidir si se prefiere hacer con compañeros del mismo curso y clase o de carreras distintas y diversos cursos; esto dependerá muchas veces del tema elegido o simplemente de quiénes estén interesados en realizar la comunicación. Tan enriquecedor puede ser una cosa como la otra.
  • Asegurarse de que todo el mundo tiene la motivación necesaria y está dispuesto a trabajar según el plan previsto.
  • Decidir qué estudiante será el coordinador de la comunicación.

Al pensar en el profesor :

  • Puede ser alguien que, por su prestigio o conocimiento del tema, vaya a ofrecer una ayuda decisiva, aunque sea difícil que pueda dedicar  mucho tiempo.
  • Puede buscarse, en cambio, a algún profesor con el que haya más confianza y que esté dispuesto a involucrarse en el desarrollo de la comunicación.
  • Pueden elegirse dos profesores.

Es importante acertar con el método de trabajo, especialmente las reuniones:

  • Se debe fijar un calendario realista, teniendo en cuenta las obligaciones académicas y las posibilidades de cada uno. Para preparar una comunicación a un ritmo adecuado hacen falta, por lo menos, 6-8 semanas.
  • Siempre es de ayuda encontrar un lugar o contexto agradable para reunirse, al final de la semana o durante algunas vacaciones, quizás con motivo de una comida o de una cena.
  • En otras ocasiones puede ser más efectivo dedicar un fin de semana o algún día entero a trabajar de modo intensivo en la comunicación.
  • Conviene evitar que el trabajo se vaya retrasando y quedando para el final, porque es más difícil disfrutar y aprender. 
  • Las reuniones son el momento más importante de una comunicación, porque en ellas se dialoga con los demás, se examinan y discuten los diversos argumentos y problemas, se descubren nuevos aspectos, se puede contar con el consejo de un profesor y la oportunidad de aprender de él, etc.
  • Las reuniones también se pueden organizar para tener un coloquio o tertulia con diversos profesores o expertos en el tema, a los que se invita. 
  • Algunas reuniones se pueden dedicar a hacer cine-forum de películas o documentales relativos al tema que se está trabajando. 

También puede ser de ayuda:

  • Averiguar si la comunicación puede servir para desarrollar algún aspecto de las asignaturas que se están cursando.
  • Integrar la comunicación en alguna actividad que se realice en la universidad, como un grupo de discusión, un club, una asociación, etc.
  • Pensar si puede servir para preparar un artículo que se pueda publicar en una revista universitaria o cultural, o en la web. (Una selección de las mejores comunicaciones presentadas al UNIV Forum se publican en un libro electrónico).